Apocalipsis zombi

En algunos ámbitos de la ciencia más abierta y creativa se viene hablando hace tiempo de la posibilidad de que formemos parte de un universo inteligente. De un sistema complejo y vastísimo que aprende y evoluciona a través del tiempo. Parece una novedad que llega tras la teoría de la relatividad general, la física cuántica o la teoría de cuerdas, pero ya Baruch Espinoza, en el siglo XVII llegó a una conclusión parecida. 

Las consecuencias de esa idea son amplísimas, y quizá podría explicar porqué las prácticas meditativas o el contacto con la Naturaleza nos rescatan del malestar y nos aportan tantos beneficios físicos y mentales. Hoy en día hay muchos estudios que prueban La influencia  beneficiosa de éstos hábitos.

También sería interesante reconocer cómo las actuales condiciones de vida, en sociedades urbanas, contaminadas, hiper-conectadas, medicalizadas en exceso, alimentadas con productos procesados, y sometidas a continuo estrés, traen algunas consecuencias negativas  para la salud física y mental de los seres humanos. No es que esto no se haya estudiado, pero no es algo a lo que sé de mucha importancia, quizá pensamos que de alguna manera nos compensa.

Por otra parte, los reyes del mambo de la actual divulgación científica, los neurocientíficos, han ido avanzando a grandes pasos, en la comprensión del funcionamiento de nuestro cerebro. 

Los experimentos dejan claro que el cerebro crea, completa e inventa para dar coherencia a nuestras experiencias pasadas, presente, y futuras.  Y así, de alguna manera, esta funcionalidad nos permite co-crear nuestra realidad. 

Los investigadores comprueban que el cerebro no distingue con precisión entre la realidad y la imaginación. Los circuitos neuronales que procesan la información se superponen cuando trabajan percepciones o imágenes mentales, y puede generarse confusión, integrando todas ellas en el ámbito de la realidad, y provocando respuestas neurales a unos estímulos sólo imaginados. 

Y con todo lo que sabemos hoy, nos encontramos con una realidad sorprendente del siglo XXI: la deriva poco razonable de nuestras sociedades democráticas. En aquellos países donde podemos elegir a los gobernantes, se extiende imparable la falta de sentido común que selecciona candidatos cada vez mas extremados, groseros, faltos de sensibilidad, y alejados del bien común. Justo aquellas personas que no tendrían ninguna posibilidad en sociedades que estuvieran en sus cabales.

Las ciencias que estudiaban la mente humana tuvieron un momento de explosión gracias a las nuevas técnicas de exploración no invasivas, a mediados del siglo XX. Y tengo la impresión de los primeros que estuvieron expectantes, para recoger y aplicar cada uno de los descubrimientos, fueron los investigadores en el ámbito de la publicidad y el marketing.  

Eso llevó al desarrollo de estrategias cada vez más eficientes de persuasión, orientadas a la venta, llegando a crear de forma artificial las necesidades que luego venían a resolver. Y llevando a la sociedad al exacerbamiento del consumo.

Con la llegada de internet y las RRSS se instauró otro extenso campo de pruebas, y se aplicaron estas mismas herramientas y otras nuevas para atrapar la atención de los internautas. El tiempo capturado en las redes sociales pasó a ser el producto que generaba los beneficios, por lo que se depuraron las maneras de generar dependencia. 

La sociedad se hizo adicta a los contenidos que se le servían sin ser pedidos. Una vez convertidos en consumidores pasivos de ideas elegidas por otros, se cierra el círculo. En manos de muy pocas personas, con intereses dirigidos únicamente a incrementar su propia riqueza, está la capacidad de elegir el menú para las mentes de la humanidad con la atención secuestrada.

Nuestro cerebro hace malabarismos en pro de una coherencia cada vez mas difícil de alcanzar. Y crea, completa e inventa, para mantenernos en un mundo que tenga alguna posibilidad de parecernos racional. De ahí que las teorías conspiranoicas estén a la orden del día, y que muchas personas que parecen seres inteligentes acaben votando a estos líderes que se sostienen fabricando de forma burda pero super eficiente emociones de odio y confrontación que nos atrapan y arrastran a la red que han tejido las arañas. 

Pienso con frecuencia en que nos parecemos cada vez a un apocalipsis zombie. Vamos viendo cómo la gente que nos rodea va cayendo en las trampas: cómo se genera en la población un odio visceral hacia personas razonables: científicos, políticos, periodistas, o incluso al Papa, que les lleva a desear su muerte o incluso a intentar propiciarla. Al mismo tiempo se alienta y da crédito a otras que tratan con crueldad a las personas vulnerables o simplemente a quien molesta sus intereses ilegítimos. 

Vemos igualmente cómo las personas de nuestro entorno van dando por buenas teorías sin ningún sentido: rociamiento químico desde aviones, terraplanismo, los microchips en las vacunas, el gran reemplazo y muchas más. 

Y aquí vuelvo sobre la idea de la realidad co-creada y los sesgos de nuestros procesos cognitivos, para proponer que quizá también los contenidos de ficción, en mentes ya un poco desequilibradas por todo lo expuesto, nos estén llevando a materializar alguna de esas exitosas y abundantes series zombis que alimentaron las pantallas y las mentes desde los primeros años del siglo XXI. 

Hay días que me siento así, viviendo un apocalipsis zombi, mirando con aprensión a las personas que me rodean, preguntándome cuáles de ellas han sido ya infectadas, y quienes resisten, tratando de conservar la racionalidad que decíamos nos hace humanos. Veo como cada vez más democracias caen en manos de la élite manipuladora, y necesito un nombre para todos aquellos ex-humanos que ya no pueden llegar a conclusiones lógicas. No sé si «zombis» puede servir.

Spinoza, Baruj (2022). Ética demostrada según el orden geométrico (Mario Caimi, trad.). Buenos Aires: Colihue.

Villalpando-Flores, AE (sin fecha) “Salud y Calidad de Vida en Espacios Urbanos”.

https://www.revistaesfinge.com/2009/04/31el-universo-inteligente/

https://www.creaf.cat/es/articulos/la-reverencia-por-la-naturaleza-unas-reflexiones-sobre-spinoza-algunos-misticos-y-margalef

https://1library.co/article/teor%C3%ADa-coherencia-central-educacionpersonasadultasconautismo-phpapp.nzwnx8lz

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